Salesland

Portugal Salescenter: the emotion of starting over again

Han pasado 4 meses desde que arrancó el proyecto de televenta en Oporto. Os contamos cómo ha sido esta experiencia única.

teleoperador
David Cerveró y Miguel Abrantes, Director de Cuentas en Salesland y Coordinador del SalesCenter de Salesland Portugal

Dicen que más vale tarde que nunca. Hacía mucho tiempo que Salesland tenía pendiente abordar el proyecto de Televenta en Portugal. De la mano de WiZink, nuestro cliente más veterano, una importante entidad financiera, y después de muchas reuniones entre los equipos directivos, tratando de diseñar un proyecto viable, finalmente tomamos la decisión: “A por ello”. Estábamos en diciembre del 17 y nos habíamos fijado el objetivo de arrancar en abril del 18. No había ni un minuto que perder.

La primera decisión era bastante obvia: Necesitábamos contratar una persona que  liderara el proyecto desde Oporto (donde está nuestra sede en Portugal), debíamos  decidir qué personas iban a apoyar el proyecto desde España y, claro, había que montar un Salescenter. Después de muchas entrevistas en “Portuñol” apareció Miguel Abrantes, y a los 3 minutos de entrevista estaba clara la decisión para ambas partes. Era lo que estábamos buscando: orientación comercial, madurez profesional, capacidad analítica, con experiencia en venta telefónica y orientación al entorno digital. Por otro lado, contábamos con el apoyo de Mercedes Blas (del equipo de Madrid) para organizar el equipo de soporte operativo. Mercedes nunca dice que no a ningún reto, y mucho menos a éste. Además, el equipo de SGI (Servicios Generales), incluyendo por supuesto a Tecnologías,  nos montó la estructura necesaria y la instalación de un Salescenter integrado, eficiente y precioso. Además, el equipo de desarrollo nos montó nuestro primer script de campaña ¡¡¡EN PORTUGUÉS!!!

Después de mucho trabajo de planificación, diseño de estructuras de contratación, selección, formación, temas jurídicos, protección de datos, y un largo etc., el 11 de abril llegó el día. ¡Era la hora de arrancar! Llevábamos 2 días en Oporto haciendo pruebas Merce y nosotros dos. Parecía que todo marchaba pero… siempre tienes el cosquilleo de cómo marchara todo, con los clientes, el día del arranque. Nos logamos en el sistema, la máquina llamaba y los vendedores argumentaban. Primera misión cumplida. Solo faltaba saber quién y cuándo se haría la primera venta. Y por supuesto, la primera venta llegó: la hizo Sandra dos horas después del arranque. En un proyecto comercial, nada es comparable a la primera venta. A partir de aquí, corregir fallos, preparar informes, crear rutinas…, y como decimos a veces, en broma, ¡sólo nos queda vender más! El objetivo estaba cumplido y el equipo estaba con la satisfacción del deber cumplido.

 

 

Ahora falta lo más difícil, consolidar el proyecto, vencer las dificultades diarias, encajar las prioridades con los clientes y vender más y mejor. Lo único cierto es que trabajar con un nuevo equipo, y con profesionales de otro país te hace sentir como ver a un hijo crecer, y es una experiencia única y muy gratificante.

Seguimos….

 

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